Archivo

Archive for 30 mayo 2011

El hombre es como la hierba del campo


La semana pasada tuve la oportunidad de asistir y participar de un funeral.  Estos tristes pero inevitables momentos en el camino de la vida nos sirven para poder hacer un alto y meditar muchísimo. Es más, creo que en los funerales y en los momentos de una grave enfermedad son en los únicos instantes  en que nos ponemos a pensar en la muerte y en cómo hemos llevado nuestra vida a lo largo de nuestro camino.

Siempre es bueno examinar nuestras vidas y ponernos a cuentas con DIOS. Uno no se da cuenta lo efímera que es la vida, hasta que en el trayecto se topa con estos duros momentos. El Salmista acertadamente dice: “El hombre es como la hierba, sus días florecen como la flor del campo: 16 sacudida por el viento,  desaparece sin dejar rastro alguno.” (Salmo 103:15). No importa si eres rico o pobre, católico, protestante, ateo, o simplemente no prefieres creer nada, la muerte es una triste realidad en nuestras vidas y por lo tanto el final de nuestro camino en la vida terrenal.

Es debido a esto que debemos de estar a cuentas y en paz con DIOS siempre, y no esperar hasta el último segundo para hacerlo. El apóstol Pedro nos invita a hacerlo en una de sus cartas: “Por eso, queridos hermanos, mientras esperan estos acontecimientos, esfuércense para que Dios los halle sin mancha y sin defecto, y en paz con él.” (2 de Pedro 3:14).

Es por este motivo que escrito estas líneas, para que en el punto que te encuentres en el camino de tu vida, puedas ponerte a pensar en estas cosas, nunca está de más hacerlo. Probablemente no sepas que hacer o cómo hacerlo. Yo te invitaría a que pudieras leer la Escrituras dónde estoy seguro que encontrarás esa “la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento” (Filipenses 4:7), o que juntos podamos ayudarnos a encontrar esa paz con nuestro CREADOR.

Espero que haya sido de bendición para tu caminar; recuerda que la invitación está hecha para que puedas comentar y compartir con todos tu opinión sobre esta reflexión y así ayudarnos mutuamente en: El Camino de la Vida.

Links:

Salmo 103:15 http://www.biblegateway.com/passage/?search=salmo%20103&version=NVI

2 de Pedro 3:14 http://www.biblegateway.com/passage/?search=2%20Pedro%203:13-14&version=NVI

Filipenses 4:7 http://www.biblegateway.com/passage/?search=Filipenses+4:6-8&version=NVI

¡Voy a ser Papá!


¡Voy a ser Papá! Esto no es solamente el título de esta entrada, sino una gran noticia y una realidad en mi vida. No puedo explicarles ni expresar plenamente la felicidad que siento en mi ser. Este hecho me ha hecho reflexionar en el sin número de buenas noticias que recibimos a lo largo del camino de nuestra vida. Sin embargo creo que muchos tenemos el problema de fijarnos más en las malas que en las buenas noticias de nuestro recorrido en este mundo. Es por esta razón que quiero compartir con ustedes unos cuantos renglones en esta oportunidad.

Día a día cada de uno de nosotros nos ahogamos en todas las malas noticias que recibimos. Vemos como las semanas pasan y con ellas sólo vienen cosas malas. Nos damos cuenta y nos afecta el hecho que la gasolina sube, que la canasta básica esta por las nubes, que no hay trabajo, el calor que hace, pierde nuestro equipo favorito, alguna enfermedad, nos despiden, la muerte de un ser querido, la delincuencia y criminalidad que afecta neutra sociedad, catástrofes naturales por todos lados…en fin, al final del día todas son malas noticias. Somos unos expertos en comunicar, sufrir y remarcar las malas noticias que nos ocurren.

En el camino de nuestra vida debemos de aprender a ver, contar y resaltar las buenas noticias que recibimos. Siempre recibiremos malas y buenas noticias, pero en esta ocasión quiero animarlos a que aprendan a destacar lo bueno en sus vidas. Hay muchas buenas noticias que contar, o diciéndolo de otra forma, hay muchas cosas buenas que damos por sentado y que no les damos la relevancia que se merecen. Comparto con ustedes algunas de estas buenísimas cosas que pasan en mi vida y que estoy seguro que ustedes se podrán identificar con algunas: tengo una maravillosa esposa, tengo trabajo, tengo un techo, tengo una familia que me quiere, comparto el camino de mi vida con verdaderos amigos, puedo comer bien los 3 tiempos, no tengo ninguna enfermedad terminal, tuve la posibilidad de terminar mis estudios universitarios, he paseado con mi esposa dentro de mi país y afuera de él, y muchas otras cosas más que podría mencionar. Como ven la lista de buenos acontecimientos es larga.

Todo esto me hace recordar un maravilloso pasaje de las Escrituras que no invita a alabar y bendecir al ETERNO DIOS por lo que Él nos ha dado, siendo el perdón de nuestras faltas de los primeros puntos resaltado, así como su amor y bondad así cada uno de nosotros. Comparto con ustedes parte del Salmo 103 (http://www.biblegateway.com/passage/?search=salmo%20103&version=NVI ):

Salmos 103

Salmo de David.

1 Alaba, *alma mía, al Señor;
alabe todo mi ser su santo *nombre.
2 Alaba, alma mía, al Señor,
y no olvides ninguno de sus beneficios.
3 Él perdona todos tus pecados
y sana todas tus dolencias;
4 él rescata tu vida del *sepulcro
y te cubre de amor y compasión;
5 él colma de bienes tu vida[a]
y te rejuvenece como a las águilas.

Todos tenemos que aprender a bendecir a nuestros PADRE ETERNO por lo que nos ha dado, y yo en este día lo alabo por la gran noticia que he recibido: ¡voy a ser padre! Les invito a cada uno de ustedes a compartir en este espacio las cosas buenas que tienes y que DIOS te ha dado, no creo que yo sea el único recibiendo buenas noticias, así que comienza ya a enumerar las grandes bendiciones que el SOBERANO de esta tierra ha puesto en el camino de tu vida.